Hotel Rural Torreblanca

Todos los secretos de nuestra cocina

Visitamos San Sebastián

Si visitas San Sebastián, te enamoraras. Su bahía en forma de vieira está compuesta por playas de arena dorada y un agitado oleaje turquesa. Una combinación de belleza natural e inigualable gastronomía (desde los más variados pintxos a los restaurantes con más estrellas Michelín) hacen de San Sebastián la ciudad perfecta para visitar.

Un hermoso malecón, un renovado Museo, una escuela culinaria y que haya sido nombrada Capital Europea de la cultura este mismo año, añaden todavía más encanto a esta ciudad.

Visitamos San Sebastián

La primera parada es el paseo marítimo de La Concha, una avenida frente al mar que recorre 3 playas. Si quieres ver una nueva perspectiva de la ciudad, coge un paseo en barco por toda la bahía hasta la Isla de Santa Clara en medio de la bahía.

A continuación, coge la ruta a San Telmo Museoa siguiendo el paseo marítimo del puerto alrededor de Monte Urgull, coronado por una estatua de Jesús.

Para comer, podemos parar en Ni Neu (que significa "Yo" en euskera), el nuevo restaurante del Kursaal, el auditorio y centro de convenciones con una forma de cubo modernista al lado de la playa de la Zurriola. El tartar de atún con crema de limón verde, el bacalao al pil pil, o el cordero asado con florituras de café y cardamomo suelen ser los mejores platos. Si quieres saber cómo se preparan algunos de estos platos visita la web bacalaoalpilpil.info.

Si quieres hablar relajadamente y evitar el bullicio de las discotecas, pásate por el bar Ondarra, en Gros, el barrio que bordea la playa Zurriola. Un lugar ideal para tomar unos gintonics con nuevos amigos.

Al día siguiente, no te puedes perder una clase en el Basque Culinary Center, un nuevo Instituto de investigación y una escuela de cocina creado por el chef Ferran Adrià. Hay cursos de formación continua para profesionales de la cocina y clases de medio día para "entusiastas gastronómicos".

Tampoco te puedes perder el Bodegón Alejandro un antiguo bastión de la estelar cocina vasca escondido entre los bares de pintxos del Casco Viejo. Tiene un menú degustación de seis platos, compuesto por una versión reciente de "lasaña" de anchoas y pisto, crema de gazpacho, y un rico risotto con aceite de choco y queso Idiazábal.

Para los niños, el parque de atracciones del Monte Igueldo, en el borde occidental de la bahía les encantará. Se puede subir en el funicular hasta la cima, donde vas a ver la mejor vista de la ciudad.

Y no puede faltar un txikiteo (término vasco que quiere decir ir de pintxos) alrededor de los bares de la Parte Vieja, donde los pintxos más tradicionales se mezclan con la alta cocina en miniatura.

El Astelena tiene la barra llena de croquetas o crepes crujientes rellenos de salmón y queso. La Mejillonera tiene las mejores patatas bravas de la zona norte, y en La Cuchara de San Telmo pide un suntuoso foie a la plancha con compota de manzana.

Completando el recorrido está A Fuego Negro, un restaurante en el que podrás degustar un Makcobe, una hamburguesa de wagyu en versión mini, con una salsa de tomate y plátano frito "txips".

Y no puedes perderte cualquier dulce de las diversas pastelerías de la ciudad. Son increíblemente deliciosos.